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miércoles, 9 de marzo de 2011

Capitulo 2.

Capitulo 2. Imbécil 
Ya hemos terminado de ensayar por hoy, Elena se ha ido a su casa a estudiar y a hablar por teléfono con Raúl, su novio. Marta, Alba y yo nos vamos a tomar algo al bar de al lado de la plaza central.
Se nos acerca el camarero.
-¿qué vais a pedir, chicas?-nos sonríe-.
-Yo quiero una pepsi-dice Marta, mirándonos-.
-Yo quiero un Bio-frutas, un pacifico-digo mirando al camarero- Si puede ser sin hielos, John.
-Y yo otro.
John, el camarero se va, y nosotras nos quedamos hablando.
-Bueno, Aly, ¿Cómo lo llevas?-dice Marta mirándome directamente-.
-Bien, me he dado cuenta de que deje de amarlo, e intentaba convencerme de que si lo hacía.
Ellas sonríen y niegan.
-Te hace falta salir de fiesta-dice Alba mientras me agarra la mano- Mañana noche salimos.
-Bueno, vale-nos traen las bebidas y pagamos-.
-Entonces hay que irse de compras-dice Marta jugueteando con uno de sus tirabuzones-.
-¿Compras?-decimos Alba y yo a la vez-.
-Sí, mañana a partir de la 3ª clase, nos largamos y de compras vamos.
Alba me mira y yo asiento-Venga, va.
Tomamos las bebidas entre risas y bromas. Son las nueve de la noche, nos estamos despidiendo, Marta se va en dirección a su casa, llamando a Elena por el móvil para decirla lo de mañana, mientras que Alba y yo tomamos el mismo rumbo, ella vive por mi zona. Vamos bromeando, corriendo y hasta gritando por la calle, la gente nos mira y se ríe, nosotras ajenas al resto del mundo vamos llegando a nuestras respectivas casas, Alba se para en mi porta, besa mi mejilla y sonríe.
-Te quiero-le abrazo-.
-Y yo a ti, Aly-se va caminando y yo entro en mi portal-.
Subo a mi casa a toda prisa, y en cuanto llego me conecto al Messenger. Están conectadas, nos metemos en una multi-conversación y hablamos del día siguiente.
La noche pasa tranquila, me voy a la cama a las once, tengo sueño. Me duermo rápido y sueño con un hombre al que aun no conozco pero que sé que pronto conoceré.
Me levanto a las siete y media como de costumbre, me pongo el uniforme del colegio, cojo la mochila solo con los libros de las tres horas que voy a dar hoy, bajo las escaleras del portal y me encuentro con Alba.  Ella sonríe.
-Hola, Aly.
-Hola, Alba-sonrío y la cojo del brazo, vivimos cerca del instituto así que llegamos pronto-.
Las horas se pasan lentas pues estamos ansiosas por que lleguen las once y veinticinco para ir al centro. Toca el timbre, salimos nerviosas de la clase, le decimos al conserje que nos abra la puerta, que ya no tenemos más clases hoy, él decide creérselo y abre la puerta, tenemos un pie fuera de la verja, y ahora el otro, somos libres.
Vamos en dirección al paseo marítimo donde se sitúa la barca que lleva a Laredo, el pueblo de enfrente al que vivimos nosotras, pagamos el ticket y subimos.
Hay un barquero nuevo, es joven, tendrá unos veinticinco, y es bastante guapo, parece que va mucho al gimnasio ya que tiene una esplendida musculatura. Me lo quedo mirando, él se da cuenta y me sonríe, yo me giro ruborizada.
-Aly, te ha pillado eh-se ríe Marta mientras me da con el codo-.
-No está nada mal-dice Alba mirándole- pero le ha visto ella antes.
Elena se ríe en silencio, es la sensata de las cuatro, mira de reojo al barquero. Este se nos queda mirando y se acerca.
-¿Os pasa algo?-nos mira- ¿Podéis bajar un poco el volumen? Y de dejar de hablar de mí, si no es tanta molestia. Que sé que soy guapo y eso pero no es para tanto.
Nosotras nos miramos y rompemos a reír con fuerza.
-Perdona, pero no lo estás tanto-digo entre risas-.
-Ya, por eso me estabas mirando-me da en la nariz un pellizco-
-¡Ay! Me has hecho daño, imbécil.



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