Capitulo 3.Valor
Nos bajamos de la barca, sin escuchar al chico, que según he leído en su bolsillo, se llama Sergio.
Él nos mira, sonríe como si fuera amigo nuestro y nosotras nos vamos caminando sin hacerle caso. Él se ríe, o eso parece al menos.
Caminamos por el paseo marítimo, buscando las tiendas que hay por allí. Entramos a una tienda, rebusco entre los vestidos, cojo uno rosa, de corte en uve atado con un lazo atrás. Mis amigas me miran y sonríen, diciéndome que lo compre.
-Sí, chica, ese vestido te quedará genial, mañana vas a triunfar-dice Elena a la vez que coge un vestido palabra de honor azul-.
Me pruebo el vestido, me queda bien, muy bien, a decir verdad no creo que otra cosa me haya quedado tan bien en la vida, me vuelvo a poner mi ropa y salgo con el vestido al brazo, mis amigas están en la caja. Pagamos y vamos a comer algo.
Entramos a un restaurante que está cerca de los supermercados, se llama “La Traviata” es un italiano, me siento ciertamente identificada con lo que se come allí.
Pedimos un plato para cada dos. Alba y yo pedimos espaguetis al queso y Marta y Elena espaguetis a la carbonara.
Comemos, Alba de vez en cuando hace alguna broma con los espaguetis, todas reímos. Elena saca su móvil y llama a Raúl, se levanta de la mesa y sale afuera.
-El de la barca era guapo-dice Marta y me mira-.
-¿Por qué me miras a mi?
-Ah, no por nada-ríe disimulando-.
-Que no me gusta, eh.
-Ya ya, si yo no te digo que si lo hagas…
Alba nos mira con la boca llena, intenta hablar pero se corta.
Nosotras nos reímos de la cara que pone ella, traga y habla.
-Ella no ha dicho nada de que te guste, eso lo has dicho tú…
La miro mal, ella me sonríe y choca la mano con Marta, giro la cara hacia la ventana y veo a Elena sonreír mientras habla con Raúl.
Terminamos de comer cuando Elena entra y vamos a pagar. Cogemos las bolsas de las compras y vamos caminando por la calle en dirección al túnel.
Bromeamos, Elena corre, Alba la sigue y Marta y yo nos agarramos la mano riendo. Alba se tira sobre Elena que cae al suelo, Marta y yo corremos hacia ellas, Elena nos mira.
-Caer al suelo y volver a levantar-me mira, quiere que siga la canción-.
-Sin olvidar que un día me caí, porque esto me ayudará a mejorar-mis amigas sonríen, y echan a correr a una tienda de instrumentos, las sigo-.
Alba coge unas baquetas y se sienta en la batería, Elena busca un teclado, lo enchufa y Marta una guitarra, saca una púa de su bolsillo, yo cojo un micrófono, lo enchufo también, mis amigas empiezan a tocar una canción conocida por nuestro pueblo.
- Do you ever feel already buried deep? 6 feet under screams but no one seems to hear a thing, do you know that there's still a chance for you ‘Cause there's a spark in you’-canto delante de todos, sin miedo, porque eso es lo que simboliza la canción, el valor-.
La gente nos mira, muchos aplauden, entra Sergio, sonríe, bueno, me sonríe, es bastante guapo, la verdad es que si, se acerca a nosotras.
-Sabía que erais vosotras, os oigo tocar cada día desde mi piso, que está al lado del bar Paloma.
-Sí, yo vivo allí, el garaje es mío-dice Elena-.
-Siempre me quedo escuchándoos, me parece que sois geniales-dice él-.
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