Y
hoy después de hablar, de haber llorado y haber pensado en todo el pasado que
tenía, de haber mirado atrás y haber creído que tú habrías sido mi perfecto
Peter Pan, y yo como siempre me gustó, la pequeña Wendy.
Y
aquí estoy, frente a la pantalla del ordenador, escribiendo nada más que
palabras de desamor, que caracterizan un nuevo corazón roto, aunque el mío
lleva así desde hace mucho. Nunca he asumido que lo que hubo entre nosotros se
acabó, pensé que tú eras ese chico perfecto para mí. Y hoy mientras intento
mantener las lágrimas en su lugar me doy cuenta de que no era así, que nunca
fue así y que este es el final después de un año, dos meses y diez días. Y a
pesar de que lo intente ocultar, te amo, te amo más que nunca. Pero es el
momento de buscar un nuevo amor y de no volver a temer sentir que amas a
alguien, por miedo a que te hagan daño. No, es el momento de ser fuerte,
asumirlo e intentar sonreír, no porque lo necesites, si no por las personas a
las que quieres.

No hay comentarios:
Publicar un comentario