Etiquetas

domingo, 27 de marzo de 2011

Si tú supieras que las noches pasan y me duermo en la tristeza.



Ayer por la noche, tras colgar el móvil con una amiga, y haber estado recordando viejos momentos, solo supe ponerme a llorar por echarlos tanto de menos. Echar de menos a Andrew o a Aitor se ha vuelto en algo adicto para mí. La única solución que le vi, fue ponerme a escuchar música.
“¿Cómo pude pensar que sería la única entre tus brazos?”
¿Enserio? ¿Cómo pude pensarlo? Y a pesar de que ha pasado un año, dos meses y catorce días, yo sigo esperándote aquí, esperando que un día vengas y me prometas que todo va a estar bien y que voy a volver a ser feliz, feliz contigo.
Pero las canciones que más intentaban consolarme solo hacían que llorase más.
Me gustaría encontrar una canción que definiera todo lo que siento, pero no sé si la hay. Solo sé que a pesar de todo lo pasado, lo amo igual o incluso más que ese Trece de Enero de Dos mil Diez.
He’s the reason for the teardrops on my guitar.
No paro de pensar aquella vez que me prometiste que todo saldría bien, pero no, no salió. No paro de pensar en esas más de mil discusiones que tuvimos. Me arrepiento tanto… No paro de pensar en aquella vez me dijiste que jamás amaría a nadie como te ame a ti. Pues si, tienes razón, desde que te amé a ti no he vuelto a amar, bien me vale que pueda querer con locura a otras personas, pero ¿amar? Solo te amo a ti.
Si tú supieras que las noches pasan y me duermo en la tristeza.
Solo me queda decir una cosa, allá donde nos lleve la música, allá nos encontraremos, con amor para darnos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario