No todo sucede sin tener una razón.
Hay cosas, que ya sean porque asi las han querido o no, ocurren porque alguien tuvo que mandar que se cumpliera.
Siempre me dijeron, que la vida la tenía que vivir yo, no otra persona, que si queria ser como soy que lo fuera sin importar lo que los demás pensaran.
Me dijeron, que yo era una persona libre, no seguia las normas, seguia las pautas que su corazón le dictaba.
No ha pasado tanto tiempo, dos años a lo sumo, pero ha cambiado todo. Todo. Y ya no queda la esperanza de que todo vuelva a ser como antes.
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