Pensé que podría empezar de cero y ser feliz con alguna persona. Pero ¡QUE TONTA FUI! ¿Cómo pude pensar que realmente alguien me querría? Me sería sincera... o simplemente... fuera ella misma.
Pero al parecer es mucho pedir. Al parecer las mentiras son más fuerte que otra cosa. Tientan. Llaman la atención. O simplemente, no te quieres lo suficiente como para ser sincero contigo mismo, y mucho menos, con los demás.
Y ahora, cuando estoy llorando, sólo quiero poner una foto de perfil que represente mi estado de ánimo... ¡Maldita sea! ¡Ni siquiera tengo una foto así! En todas salgo sonriendo... ¿Y a qué se debía mi sonrisa? A ti.
No hay comentarios:
Publicar un comentario