Etiquetas

jueves, 18 de octubre de 2012

Una historia que contar.

Hace unos años fui víctima de bullying. Aunque conseguí salir de ello. ¿Queréis saber mi historia?

Cuando tenía quince años decidí cambiar de amigos, ya que los que tenía me perseguían, y ya no me sentía a gusto con ellos. A partir de ahí mi infierno comenzó. Consiguieron apartarme de toda la gente en la que confiaba, hicieron de mi vida lo más asqueroso. Me hackearon el messenger, el tuenti, insultaron a mis nuevos amigos desde los dichos para que estos dejaran de hablarme. Me quedé sola. Todo el mundo me insultaba, no tenía con quién ir. Me junté con un grupo de chicos con los que también se metía la gente. Y desde entonces todo fue peor. Mi abuela enfermó, y yo atravesé una profunda depresión. Cuando murió, mis nuevos amigos me dieron la patada. Empezaron a correr rumores sobre mí por el instituto, rumores como que era lesbiana. Que me había tirado a una tía. Y entonces fue cuando dejé de salir...

Un día bueno era cuando iba al instituto y nadie me hablaba. Los peores era cuando lo hacían sólo para meterse conmigo. Incluso los profesores me miraban por encima del hombro.
Cuando acabó el curso no sabía qué hacer, no quería pasarme el verano entero encerrada en casa. Pero tampoco quería salir y encontrarme a mis acosadores. A veces me esperaban a la salida del instituto para amenazarme. Me seguían hasta casa para intentar pegarme. Estuve tres años yendo a psicólogos. Tenía baja la autoestima. Depresión. Ansiedad. Intenté suicidarme alguna que otra vez. Ni siquiera quería vivir.
Así que me cambié de instituto, aunque no todo se arregló, porque cuando salía por la calle, en mi pueblo, seguían insultándome. Entonces fue cuando me di cuenta de que no iba a dejar que me volvieran a pisar.

Un día, cuando volvía a mi casa, al bajarme del autobús estaban esperándome allí. Con bicicletas. Empecé a andar rápido, porque tenía miedo de que me hicieran daño. Me fueron insultando durante todo el trayecto. Entonces fue cuando me giré y les planté cara.
Desde entonces ya no sufro bullying. Tengo amigos. Vuelvo a sacar buenas notas. Y lo que a mis padres les hace más felices... es que vuelvo a sonreír.


Ésta soy yo ahora.










Y... ésta era yo hace un tiempo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario