Capitulo
4.Libre
Estoy cansada pero me espera una gran
noche, las chicas me tienen una sorpresa, pero no estoy muy segura de ellas. Me
pongo mi vestido nuevo, me lo ato con un nudo ligero, me pongo mis tacones
negros y me dejo el pelo suelto. Llaman al timbre. Voy al pasillo, me miro al
espejo de la entrada. ¿Estoy guapa? Sonrío. Creo que sí lo estoy. Cojo el
telefonillo.
-¿Si?
-Somos nosotras-dice Marta desde el
otro lado del telefonillo-.
-Ahora bajo.
Me pongo una torera negra a juego con
los zapatos. Abro la puerta y salgo disparada por las escaleras. Los vecinos
miran por las mirillas. Salgo a la calle, al encuentro de mis amigas.
-Estás preciosa, D’Angelis-ríe Elena-
Ah, por cierto, va a venir Raúl.
-Y Alex también-dice Alba
mirándonos-.
Marta las mira-¿Me vais a dejar sola
mientras vosotras os dais el lote con los tíos buenos que os acompañan?-la
miro-.
-A mí no me acompaña nadie, por si lo
habías olvidado Héctor y yo lo hemos dejado.
-Lo sé, por eso ahora tengo vía libre
con él-la miro mal- Pero no me refería a Héctor precisamente.
-¿Entonces?
-¡Sorpresa!-dicen todas y detrás de
ellas aparece Sergio, las miro-.
-¿Cómo habéis podido?-estoy algo
furiosa y enrabietada pero con ellas mis enfados nunca duran más de veinte
minutos-.
-Fue fácil-dice Alba-resulta que al
chiquillo le has gustado, y creemos que hacéis buena pareja. Venga, no digas
que no, solo inténtalo…
-Bueno, pero no prometo que esto
acabe bien-digo mientras sonrío al chico-.
Sergio se acerca a mí, pasa su brazo
alrededor de mis hombros, y no sé porque, pero me siento bien.
-Vamos a divertirnos, Alysa, te lo
prometo-le sonrío y él me devuelve la sonrisa-.
Llegamos hasta un bar que está cerca
de mi casa, entramos y me siento en uno de los sofás, Sergio se sienta conmigo
y hablamos. Es agradable, me cuenta su vida, lo ha pasado bastante mal en ella
e intento apoyarle. Me siento segura con él, me siento bien… me siento libre.
Pasan las horas, bebemos, yo solo una
coca-cola, él un vodka negro con lima. Lo bebe rápido, rio, tiene la lengua
negra. No sé porque pero cada vez me siento más a gusto con él.
Él cada vez se acerca más, siento
miedo de lo que pueda pasar. Se acerca más e intenta besarme, me aparto
asustada y miro la hora.
-Creo que tengo que irme a casa.
Él suspira, parece…decepcionado-
Vale, te acompaño.
Nos levantamos y me despido de mis
amigas, ellas sonríen convencidas mientras bailan con sus chicos y Marta liga
con uno. Su siguiente víctima.
Caminamos a mi casa en silencio,
cuando saco las llaves, me pega a la pared y me besa. No me aparto, al
contrario, se lo sigo.
Sin decir nada, entro a mi casa
corriendo, entro en mi dormitorio, me pongo mi pijama y me meto en la cama aun
conmocionada.
Los pensamientos empiezan a fluir por
mi mente. “¿Qué estás haciendo? Dijiste que nada de chicos, pero él es tan
bueno contigo, tan dulce… Alysa ¿Te estás enamorando?”
Muy Bueno cari :)
ResponderEliminarCTT.
Muchas gracias, cariño!
ResponderEliminarTe quiero, CTT